Tecnología

Descubre la diferencia entre una tarjeta gráfica integrada o dedicada

Por  | 

Cuando los primeros ordenadores de sobremesa vieron la luz, todos y cada uno de los elementos que componían su estructura se vendían por separado y se conectaban en la placa base de manera independiente. No existía diferencia entre componentes “integrados” y “dedicados”: desde cualquier puerto de expansión, las tarjetas de sonido hasta lo que aquí nos ocupa, los tipos de tarjetas gráficas, eran elementos dedicados.

Con el tiempo, los fabricantes de procesadores y placas se dieron cuenta que no todos los usuarios requerían la máxima potencia en estos componentes y gracias a la tecnología empezaron a utilizar chips de muy baja calidad pero que cumplían la función.

Las principales diferencias entre tarjetas gráficas dedicadas e integradas

optimarc || Shutterstock

Los primeros pasos de las tarjetas gráficas integradas fueron de la mano de las placas base. Su calidad era extremadamente pobre y lo más recomendable siempre era comprar una tarjeta gráfica dedicada, aunque se tratara de la más barata.

Sin embargo, con la disminución del factor de forma de los procesadores, estos empezaron a incorporar un nuevo fenómeno al que actualmente se le denomina como “gráficos integrados”. Consiste en incluir un chip gráfico junto al chip de procesamiento, todo en un mismo procesador. Lo más sorprendente es que su potencia es suficiente como para satisfacer a la mayoría de los usuarios que no sean demasiado exigentes con la potencia gráfica.





No obstante, es importante recalcar que existen grandes diferencias entre las tarjetas gráficas dedicadas y las integradas, debido a diversos motivos que comentaremos a continuación.

Tarjetas gráficas integradas

Existen dos tipos de tarjetas gráficas integradas: en el procesador y en la placa base. Los chips en la placa base suelen ser extremadamente débiles y están cayendo en desuso para dar paso a su versión en procesador, la cual es más potente pero tampoco es capaz de estar a la altura de una tarjeta dedicada.

Además, existen varias limitaciones que impiden a los chips gráficos integrados alcanzar una potencia considerable:

  • Los chips suelen ser de gran tamaño, dado que disponen de una gran cantidad de transistores específicos. La limitación de espacio que se encuentra en los procesadores induce a tener que ampliar el socket, algo que suele ser una restricción por los problemas de espacio y por cuestión de estándares
  • La potencia requerida provoca un sobrecalentamiento excesivo. Si a esto le sumamos el calentamiento de la CPU, nos podríamos encontrar ante un chip extremadamente inestable si es sometido a demasiada presión. Por ello los fabricantes solo son capaces de alcanzar unas capacidades de procesamiento gráfico bastante limitadas.

¿Qué especifícaciones debe tener un PC gaming?

Tarjetas gráficas dedicadas

Cualquier usuario que tenga ciertas necesidades básicas, ya sea para jugar a un videojuego con algo de contenido en 3D, renderización o uso fluido de cualquier programa de diseño gráfico actual, es preferible que ponga las vistas en una tarjeta gráfica dedicada, incluso cuando hablamos de ordenadores portátiles.

Las ventajas de las tarjetas gráficas dedicadas son precisamente las limitaciones que tienen las integradas. No hay problemas de espacio gracias a que se colocan en una ranura PCI-x, aunque suelen ser menos comunes en ordenadores portátiles por esta cuestión y en cierto grado podrían considerarse casi integradas a efectos, dado que no se pueden extraer de manera tan simple como en el caso de un ordenador de sobremesa. Además, la potencia de las versiones móviles suele ser algo inferior en comparación.

Por otro lado, al tener más espacio, los sistemas de refrigeración que incorporan suelen ser también dedicados y sobresalientes, permitiendo que la tarjeta se mantenga a una temperatura adecuada aún trabajando a máxima potencia.

¿Qué tipos de tarjetas gráficas son los mejores para mí?

Depende mucho de las necesidades de cada usuario. Si queremos jugar, aunque sea un juego relativamente antiguo, es recomendable adquirir una tarjeta gráfica dedicada por lo menos barata. Por el contrario, para usuarios que utilizan el ordenador para navegar por Internet o para ofimática, el ahorro puede ser sustancial si se conforman con una tarjeta integrada.

  • ¿Te ha servido de ayuda?
  • No
Miriam Blanco

Licenciada en Pedagogía y Educación Social por la Universidad de Sevilla y Curso Especializado de Community Management y Marketing Digital en ESIC. En la actualidad, compagino mi labor como redactora con la gestión de redes sociales y campañas de Marketing y Relaciones Públicas.

You must be logged in to post a comment Login