Todo lo que debes saber sobre los números F en fotografía

Ahora que las cámaras de los terminales móviles son cada vez mejores, es más difícil poder determinar qué lente es superior solo mirando a las especificaciones que nos ofrece la marca o limitando la selección a los clásicos megapíxeles. Afortunadamente, existen algunos parámetros relativamente fáciles de sacar de la ficha técnica del terminal y, más concretamente, hay unos que marcarán con diferencia la calidad y la versatilidad de la cámara. A continuación te contamos por qué los números F son tan importantes en la fotografía. ¡No te lo pierdas!

¿Para qué sirven los números F? Uno de los elementos clave de toda buena lente

Antes de entrar a determinar para qué sirven los números F, o “f-stop” como se denomina en inglés, hay que conocer un término que está implícito en esta terminología técnica: la apertura.

Cuando nos fijamos en una lente, esta tiene un pequeño orificio que se cierra y se abre a conveniencia para dejar pasar la luz. A mayor exposición, mayor iluminación final en la fotografía. El tamaño de dicha apertura se mide en el “f-stop” y explica por sí mismo cómo funcionan los números F. El concepto “F” hace referencia a longitud focal y cada número f es una fracción de 1, siendo 1 el máximo posible (máxima apertura).

Este número suele rondar entre f/1,4 y f/16, aunque puede haber algunos superiores que llegan incluso a f/22 o f/32. Las primeras lentes semiprofesionales que suelen traer todas las cámaras por defecto, son una lente de zoom graduable y, a la vez, de apertura mínima ajustada a la cantidad de zoom. Por ejemplo, si tenemos una 18mm-55mm f/3.5-5.6, significa que a mínimo zoom (18mm) podremos usar una apertura mínima de f/3.5 y a máximo zoom (55mm) la apertura se irá a los f/5.6. Sin embargo en muchas lentes se puede graduar más alto la apertura.

¿Cómo funcionan los números F? Elementos técnicos de la foto

Esto tiene sentido especialmente cuando hablamos de dos términos importantes: exposición y profundidad de campo, dos elementos que también tienen que ver con los números F.

Cuando el número F se reduce, es decir, se cierra el orificio, la profundidad de campo incrementa, lo cual permite capturar una mayor cantidad de elementos a diferentes longitudes en un espacio amplio desde la posición de la cámara. Por eso, cuando se amplía el zoom, la apertura disminuye, incrementando también la profundidad de campo.

Por otro lado, cuando queremos hacer fotografías con iluminación reducida, contar un número F grande es positivo (recordemos que al ser una fracción de 1, el dato es inversamente proporcional, es decir, f/1.4 es mayor que f/16), dado que permitirá una mayor cantidad de exposición a la poca luz disponible y, por tanto, podremos captar los máximos colores de la escena y una imagen lo más nítida posible dentro de esa situación adversa.

¿Qué es mejor cuando hablamos de números F?

No existe una regla perfecta: cuando hablamos de fotografía profesional de alto nivel, este número se adapta a la conveniencia de la lente y de la fotografía a realizar. Los fotógrafos profesionales suelen disponer de varias lentes y eligen la que van a utilizar en función del objetivo final.

Pero cuando hablamos de cámaras digitales compactas o cámaras en los teléfonos móviles, el número F viene predefinido por la lente embebida en el dispositivo y es imposible intercambiarla. Por ende, aunque pueda depender del tipo de fotografía que solemos realizar, si queremos una cámara polivalente tendremos que enfocarnos en buscar una lente con una máxima apertura.

Si nos fijamos en el mercado, a mayor precio hay mayor apertura, por razones obvias. Aunque es cierto que las fotografías a larga distancia carecerán de calidad cuando usamos un teléfono, tendremos mayor versatilidad si hacemos fotos nocturnas. Para conseguir una mayor profundidad de campo, los nuevos fabricantes incluyen dos lentes a diferente apertura: una de gran calidad con apertura amplia y otra de menor calidad para cubrir los detalles de profundidad que suelen requerir de menor precisión.

Ahora que las cámaras de los terminales móviles son cada vez mejores, es más difícil poder determinar qué lente es superior solo mirando a las especificaciones que nos ofrece la marca o limitando la selección a los clásicos megapíxeles. Afortunadamente, existen algunos parámetros relativamente fáciles de sacar de la ficha técnica del terminal y, más concretamente, hay unos que marcarán con diferencia la calidad y la versatilidad de la cámara. A continuación te contamos por qué los números F son tan importantes en la fotografía. ¡No te lo pierdas!

¿Para qué sirven los números F? Uno de los elementos clave de toda buena lente

Antes de entrar a determinar para qué sirven los números F, o “f-stop” como se denomina en inglés, hay que conocer un término que está implícito en esta terminología técnica: la apertura.

Cuando nos fijamos en una lente, esta tiene un pequeño orificio que se cierra y se abre a conveniencia para dejar pasar la luz. A mayor exposición, mayor iluminación final en la fotografía. El tamaño de dicha apertura se mide en el “f-stop” y explica por sí mismo cómo funcionan los números F. El concepto “F” hace referencia a longitud focal y cada número f es una fracción de 1, siendo 1 el máximo posible (máxima apertura).

Este número suele rondar entre f/1,4 y f/16, aunque puede haber algunos superiores que llegan incluso a f/22 o f/32. Las primeras lentes semiprofesionales que suelen traer todas las cámaras por defecto, son una lente de zoom graduable y, a la vez, de apertura mínima ajustada a la cantidad de zoom. Por ejemplo, si tenemos una 18mm-55mm f/3.5-5.6, significa que a mínimo zoom (18mm) podremos usar una apertura mínima de f/3.5 y a máximo zoom (55mm) la apertura se irá a los f/5.6. Sin embargo en muchas lentes se puede graduar más alto la apertura.

¿Cómo funcionan los números F? Elementos técnicos de la foto

Esto tiene sentido especialmente cuando hablamos de dos términos importantes: exposición y profundidad de campo, dos elementos que también tienen que ver con los números F.

Cuando el número F se reduce, es decir, se cierra el orificio, la profundidad de campo incrementa, lo cual permite capturar una mayor cantidad de elementos a diferentes longitudes en un espacio amplio desde la posición de la cámara. Por eso, cuando se amplía el zoom, la apertura disminuye, incrementando también la profundidad de campo.

Por otro lado, cuando queremos hacer fotografías con iluminación reducida, contar un número F grande es positivo (recordemos que al ser una fracción de 1, el dato es inversamente proporcional, es decir, f/1.4 es mayor que f/16), dado que permitirá una mayor cantidad de exposición a la poca luz disponible y, por tanto, podremos captar los máximos colores de la escena y una imagen lo más nítida posible dentro de esa situación adversa.

¿Qué es mejor cuando hablamos de números F?

No existe una regla perfecta: cuando hablamos de fotografía profesional de alto nivel, este número se adapta a la conveniencia de la lente y de la fotografía a realizar. Los fotógrafos profesionales suelen disponer de varias lentes y eligen la que van a utilizar en función del objetivo final.

Pero cuando hablamos de cámaras digitales compactas o cámaras en los teléfonos móviles, el número F viene predefinido por la lente embebida en el dispositivo y es imposible intercambiarla. Por ende, aunque pueda depender del tipo de fotografía que solemos realizar, si queremos una cámara polivalente tendremos que enfocarnos en buscar una lente con una máxima apertura.

Si nos fijamos en el mercado, a mayor precio hay mayor apertura, por razones obvias. Aunque es cierto que las fotografías a larga distancia carecerán de calidad cuando usamos un teléfono, tendremos mayor versatilidad si hacemos fotos nocturnas. Para conseguir una mayor profundidad de campo, los nuevos fabricantes incluyen dos lentes a diferente apertura: una de gran calidad con apertura amplia y otra de menor calidad para cubrir los detalles de profundidad que suelen requerir de menor precisión.